|
Casado y con cinco hijos, este político de 60 años inició su carrera política en la municipalidad de Lomas de Zamora, provincia de Buenos Aires, donde llegó a ser intendente en 1973.
Destituido por los militares en el golpe de Estado de 1976, Duhalde volvió a ser elegido para el mismo cargo con el regreso a la democracia, en 1983.
Cuatro años después fue electo diputado por su provincia y en 1989 se alió con Carlos Menem para competir por la interna presidencial del peronismo.
La fórmula Menem-Duhalde venció al aparato partidario encabezado por el gobernador bonaerense, Antonio Cafiero, y luego arrasó en las elecciones presidenciales de 1989.
En la Casa de Gobierno
Como vicepresidente del país, Duhalde impulsó planes de prevención contra la drogadicción y a favor de la lucha contra el narcotráfico.
A este tema dedicó dos libros; sin embargo, a pesar de tanto empeño, no logró evitar que algunos periodistas lo vincularan al mundo del narcotráfico, algo que Duhalde negó con vehemencia y de los cual jamás se lo acusó formalmente.
A comienzos de los 90 renunció a la vicepresidencia para presentarse como candidato a gobernador de Buenos Aires, cargo que asumió el 11 de diciembre de 1991.
Como gobernador se lo recuerda por un amplio plan de obras públicas, por la asistencia social llevada a cabo por mujeres organizadas llamadas "manzaneras", y por las inversiones productivas que atrajo para Buenos Aires.
Pero también dejó malos recuerdos, como aquella frase de que la policía bonaerense era "la mejor policía del mundo", que tantos dolores de cabeza le traería cuando se descubrió que el asesino del reportero gráfico José Luis Cabezas pertenecía a esa fuerza.
Los escándalos de su propia fuerza policial lo llevaron a profundizar una reforma en los cuadros policiales que terminó con un civil, el ex juez León Arslanián, a cargo de la policía.
Otro recuerdo no grato para varios bonaerenses fue su idea de cerrar todas las discotecas y lugares bailables a las tres de la mañana, para que los jóvenes volvieran antes a casa y estuvieran más tiempo con sus familias.
Esa medida fue derogada por su sucesor, Carlos Ruckauf.
"El cabezón"
Conocido en el ambiente político por el apodo de "cabezón", Duhalde es un fanático del fútbol y de los asados en su quinta de San Vicente, provincia de Buenos Aires.
Desde ahí comenzó su proyecto para alcanzar la presidencia en 1999. Proyecto que lo terminó de enfrentar con Carlos Menem cuando comenzaron a circular los rumores de que el entonces presidente quería presentarse a una tercera reelección.
Los intentos del círculo más íntimo de Menem de que su dirigente volviera a aspirar la primera magistratura en el 99 terminaron uniendo a Duhalde con otro de los presidenciables del peronismo, el cantante popular Ramón "Palito" Ortega.
La fórmula Duhalde-Ortega fue derrotada por la Alianza entre radicales y frepasistas que presentó a la combinación De la Rúa - Álvarez.
Pero como cantaba "Palito" en los años 60, "yo tengo fe que todo va a cambiar" y quien no pudo empezar el período 99 como presidente es llamado hoy para terminarlo.
|